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jueves, 12 de abril de 2018

El color de las emociones




El naranja es amarillo y rojo, luz y calor. Es un color visible en el mar, en la niebla y en la semioscuridad. Según cómo y cuándo se usa nos pueden tildar de extravagantes. Para el budismo es perfección e iluminación. Rojo, naranja y amarillo crean un clima alegre al ser colores vivos, cálidos y que captan la atención.

Bignonia Venusta


En general, las plantas perennes se las elige por el color de sus flores. El ojo humano ve los colores primero. El color influye en el estado de ánimo o evoca sentimientos. El dorado, el rojizo y el naranja nos recuerdan al otoño.

Aloe


 La planta elegida por su color naranja es la Bignonia Venusta. Es una especie trepadora, originaria de Brasil y noroeste argentino. Se sujeta por sus tallos volubles y zarcillos foliares. Tiene hojas compuestas y generalmente terminadas en un zarcillo trífido. Su follaje es persistente si hay heladas prolongadas.

Pensamientos


Sus flores tubulosas, reunidas en vistosos ramilletes que cuelgan como una cortina, son de color naranja. Florece en otoño hasta mediados de invierno. Tolera el viento y heladas suaves.

Prímulas


El color es emocional. 
Si se utiliza correctamente puede crear una ilusión especial.
Algunos colores retroceden y hacen que un lugar
se vea más grande, mientras que otros, como el naranja,
avanzan y hacen que un lugar se vea más pequeño.

Flor de pájaro


Por lo tanto es esencial entender la función 
y las implicancias del color en un jardín.
Los colores cálidos avanzan.
Pueden acercar los límites de un gran jardín
para crear así un un espacio más íntimo.
Cuando la luz es escasa
durante la mañana temprano o al atardecer,
los colores cálidos brillan.

Clivias


Para darse a conocer sin gritar, 
el color naranja llama la atención. 
Los naranjas suaves como el durazno son aún más amables,
más tenues. Se aconseja utilizar estos tonos
durante la caída estacional del verano
y la entrada del otoño.
Se lo usa para hacer reflexionar a la gente,
ya que estimula la creatividad.
Puede producir cierto deseo protector,
tanto hacia uno mismo como también hacia otros seres.
Si uno se expone excesivamente
a este color puede provocar nerviosismo
y agitación.

Patricia López y Roxana Wolojviansky

miércoles, 4 de abril de 2018

Vivien Leigh y Laurence Olivier



Vivian Mary Hartley conocida como Vivien Leigh fue una actriz de teatro y cine británica.

Galardonada con dos premios Oscar, es principalmente recordada por su papel como Scarlett O´Hara en "Lo que el viento se llevó" (1939) y como Blanche Dubois en "Un tranvía llamado deseo" (1951).

Su primer marido fue Herbert Leigh Holman.
Más tarde, se casó con el actor y director Laurence Olivier(1940); Vivien incursionó en teatro, se destacó desempeñando los papeles de Ofelia, Cleopatra y Julieta.


La fama mundial llegó cuando David O. Selznick se fijó en ella para que protagonizara la versión cinematográfica de la novela de Margaret Mitchell "Lo que el viento se llevó"

Es considerada como una de las actrices más bellas de la pantalla por sus finas facciones y sus ojos que deslumbraron a más de un hombre.

En 1951 Leigh y Olivier actuaron juntos en dos obras teatrales Antony and Cleopatra de Shakespeare y Cesar y Cleopatra de Bernard Shaw, ambas inspiradas en algunos aspectos de la vida de Cleopatra VII.


Después de una larga agonía a causa de una avanzada tuberculosis,
 Vivien Leigh falleció el 7 de julio de 1967. 
Tras arreglar sus flores y atender a sus amigos, cansada, se retiró a su cuarto.
 Tenía sólo 53 años. 
Fue hallada muerta en la habitación de su apartamento londinense en el 54 Eaton Square
 por su entonces pareja sentimental John Merivale, 
quien rápidamente llamó a Laurence Olivier.

Él relata en sus memorias que permaneció junto a ella a solas "pidiéndole perdón por el daño que se habían hecho". Siempre la recordará como el gran amor de su vida.


La sobreviven su hija Suzanne Farrington (1933), sus nietos y bisnietos, quienes permanecen en el anonimato.


lunes, 2 de abril de 2018

Abril, el mes de mi papá





















Abril…
El mes de mi papá porque cumplía los años el 15. Él era indiferente a esa fecha pero esperaba siempre en medio de su nube atemporal algún obsequio.
Hoy ya no escucho su radio ni sus pasos pero está presente en cada recuerdo porque me mira a través de su retrato con los ojos cansados de tanto andar caminos.
Mi padre labrador, un ejemplo de honestidad y de amor a la tierra.

También recordamos la Guerra de Malvinas (el 2) y los veteranos. Héroes imborrables que dejaron su vida por La Patria.
Gracias.

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De---Los duendes de la casa dulce

sábado, 31 de marzo de 2018

Comparte... Los duendes de la casa dulce


Cuentos (infantil-juvenil) para lectores entre 7 y 10 años. Son historias que también pueden leer los adultos. Están cargadas de emociones, de recuerdos, de añoranzas, de un tiempo de niñez donde se mezclan la lectura y la imaginación y todo lo que llega desde el entorno tratando de asimilarlo para poder aprender. Los duendes de la casa dulce tienen aromas de ciruelas, de jazmines, murmullos de una abuela que tejía y de una niña que hablaba con la voz de EL PRINCIPITO.


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"Entre hechizos de gato y rejas, mi madre con su tejido escuchando mis cuentos..."

Los DUENDES de la casa dulce


Son historias simples que tienen matices, LA MAGIA de un tiempo que retorna para hacernos ver el niño que llevamos dentro. Puede que tengan mucho de mí, de la lucha y del amor... de la vocación que llevo dentro desde que nací... Pero existe también un compromiso con la escritura, una necesidad vital que va más allá de todo razonamiento. Es la vida!!!

Luján Fraix

Sigue el enlace...

TERTULIAS DE LA ABUELA

Mis abuelos Juana y Eduardo

viernes, 30 de marzo de 2018

La Pascua aquella...





La Pascua aquella... La que perturbaba y disfrazaba los momentos, la que acallaba los retos y depositaba en los sueños la única alegría. La original.

Recuerdo verla llegar algodonada en su traje de liebre blanca, enredada en su morral pesado. En el silencio de la noche, no era incierto su paso errante y podía modelar a la distancia, cada uno de los deseos infantiles. Era sabia y valiente. Necesitaba huir en el artificioso paisaje con la convicción de regresar fielmente a cumplir su misión y dejar en suspenso el milagroso enigma de la felicidad. Nadie pedía explicaciones porque la alegría justificaba el misterio, el sumo grado de espejismo, su linaje y su memorable paso por las escalinatas, cuartos y zaguanes.

Su fecundidad quedaba a la vista en un nido que podía ser venturoso o humilde pero enfundado con el goce de una obra perfecta.



La Pascua aquella... no regresará...

Hoy nos queda un sentimiento casto de unión y de ofrenda. El título honorífico y una palabra que, entre comediantes, nos deja un estigma: la estampa de un pasado idealista.

Luján Fraix




Felicidades para todos!!!


martes, 27 de marzo de 2018

Tertulias de la abuela: la piel de los abrazos





Hoy la tertulia la  vamos a compartir
con las escenas de la vida diaria,
aquellos momentos que son parte de nosotros:
la felicidad.


Yo siempre digo que se puede volar dentro de cuatro paredes,
porque me ha pasado
de ser dichosa escribiendo,
leyendo libros antiguos,
de grandes maestros...


Quería aprender... mucho...


 Luego estaban mis amigas con las que compartía
un té, un café... un chocolate
o el clásico mate argentino.


En ese intercambio todo era válido,
poder llenar vacíos del alma.
A veces, una palabra alcanzaba
para sanar alguna herida.


Y volver a darle de comer a mis gatitos,
según la época:
Peter, Teobaldo, Catalina, Albertina, Milagros...
que se fue hace dos años.

Ahora Suri.


En esta vida diaria está el presente como un espejo
que nos muestra el camino recorrido,
lo que hemos logrado,


y también el pasado que es parte de nuestra historia,
la que fuimos construyendo con nuestros pasos,
los afectos, los consejos de una abuela que llegaba
por la calleja de tierra,
los encuentros postergados,


Las conversaciones con mi mejor amiga:
 mamá.

***

Despedimos la tarde con el abrazo
para volver
 en la siesta
a sembrar, con la infinitud del amor,
una sonrisa.




IMPERFECCIÓN DE LO SENCILLO



Yo quiero que el hombre sea más humano,
yo quiero ser testigo y juez del cambio.

Quiero vivir el camino de un sueño
en el latido triste de mis ojos,

que la vida muestre sus milagros,
que los años se queden de regreso,

que las estrellas derramen fulgores
y los luceros gobiernen la noche.

Puedo ver sombras recorrer las tapias
luchando junto al dolor de las almas.

Resisto al tiempo que trae añoranza,
a la felicidad que se deshoja.

Pero no quiero sentirme vencida,
es prematuro recoger cenizas.

Luján Fraix





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