Tertulias de la abuela: la espera




"Soy una mujer que espera".



Es que todos aguardamos en esta vida que nos toca
un estímulo, una señal...


Algo que nos modifique el camino
si es que no tomamos la iniciativa y salimos a la calle
a buscar destinos.


De repente,
nos sentamos a leer historias,
testigos de milagros,
fuente de desvelos...
mientras esperamos respuestas,


a amores silenciados,
palabras que no llegan...
Queremos ser felices
y perseguimos  la Gran Dicha
que quizá
 dejamos pasar sin advertir,
porque no nos damos cuenta
de que la felicidad 
son sólo momentos.


Es buena... la espera.



Nos ayuda a crecer,
a distinguir entre lo bueno y lo malo,
a ir con pausa.



En esas metas que anhelamos,
en esos sueños por cumplir,
en el regreso de un ser querido,
en el mañana,
en cada hora...
nos sentimos expectantes
y eso mantiene nuestro ser activo,
el alma ilusionada
con cada latido
de un corazón que siente
que todo...
absolutamente todo puede ser posible.

La vida es una...
mientras esperas
camina despacio por tu propio laberinto
de emociones.


***




Perdida entre los libros






En el Cuadro de Honor
estaba la lista de todos los niños 
que se destacaban por sus excelentes calificaciones.

Mi primera maestra se llamaba Delia.
Mi relación con ella era buena
aunque yo era algo retraída y solitaria.


Por mis buenas notas en el colegio tenía que llevar la bandera 
en los actos públicos.
No pude hacerlo,
creo que fue porque no podía cargarla; era pesada.

Mi primer libro de lectura se llamaba "Pimpollo".
Mi madre me ayudaba a leer
y se ponía nerviosa cuando no me salían las palabras.





En primer grado formé parte
de lo que se llamaba Cuadro de Honor
por mis buenas calificaciones.
Sabía las letras y los números...
Me aburría mucho esperando que los otros compañeritos
terminaran las tareas.
Estaba perdida entre esas palomitas
que lloraban y no comprendían...
Luego tuve que empezar a leer,
ya no fue tan fácil.
Esos libros dibujaban estambres
con las sílabas
que se desgastaban con mi voz.

Luján Fraix


¿Por qué lloras abuela?







En una capotita parecida a ésta
partía mi abuela Juana, sola,
para el pueblo en momentos en que se sentía angustiada.

Tenía necesidad de ver a sus hermanas y primas
para sanar heridas,
para hablar tal vez con alguien.

También iba a misa
y se refugiaba en Dios
aunque quizá todo eso no le alcanzaba...

Ella lloró toda su vida
y nunca nadie supo el porqué;
se fue a contar estrellas
con el secreto
entre sus alas.

Luján Fraix

Tu alma en una estrella




Catrin Welz-Stein




Mi madre me contaba siempre que cuando ella era pequeña
salía a la noche a andar en triciclo
bajo las estrellas
y pensaba que cada una de ellas
era el alma de alguien que había partido.

Como tenía un hermanito que había fallecido
a los 8 meses de muerte súbita,
ella le había puesto el nombre Santiago a una estrella.

Yo ahora, de grande,
también miro el cielo y la veo a ella
que me mira desde lo alto,
que me cuida como lo hizo siempre,
que espera...
verme feliz.

Luján Fraix




Tertulias de la abuela: jardín en otoño




 "Tertulias de la abuela"

tiene que ver con aquello que compartimos:
lecturas y té,
amistad, experiencias, sueños,
libros... deseos e ilusiones.

Todo nuestro historial...


Mi abuela cuando era adolescente y me veía arreglada
me decía:
-Te vas a la tertulia.
Y yo me reía porque me parecía una palabra muy antigua.


Una tertulia es una reunión informal y periódica
de gente interesada en un tema o en una rama concreta del arte,
la ciencia o la filosofía
para debatir e informarse o compartir ideas
y opiniones.


Por lo general la reunión tiene lugar en un café o cafetería 
y suelen participar en ellas personas del ámbito intelectual.
Es una costumbre de origen español
y se mantuvo arraigada hasta mediados del siglo XX
en las colonias independizadas del imperio español.


Hoy voy a compartir mi casa y mi jardín en otoño
aunque no se nota mucho todavía.
Están sus rosas chinas, las que plantó mi madre.
En este patio reí y jugué de niña;
lloré por algún capricho,
corrí con mis gatos,
despedí algún amor...
recibí a otro 
y hasta lavé mi auto.

Soy una persona que ama los objetos
como si tuvieran vida,
mi casa, mis raíces...




FRAGMENTOS DEL DESVÁN

Me gusta doblar las fotos antiguas:
en el umbral contaba monedas de cobre y soñaba...
sentía olor a felicidad dormida en las rojas baldosas,
bajo los verdes pinos de la vieja avenida
mientras recorría el camino ciego, sin llantos,
ese camino imaginado de cuentos y monólogos
que me esperaba al final de la tarde perfecta.
Hablo de aquellos años sin lluvia en mis ojos,
y puedo inventar los días saltando rayuelas,
el rodar, el dulce de los caramelos prestados
y la melancolía temprana de la infancia aquella
golpeando las puertas para huir del inexorable destino.

Luján Fraix--------------------1997



"El tren de los huérfanos", de Christina Baker Kline






Una novela cautivadora inspirada en hechos históricos.

 Más de un millón y medio de lectores en Estados Unidos.

Entre 1854 y 1929, los llamados trenes de huérfanos 

partieron regularmente de las ciudades de la Costa Este de Estados Unidos

 hacia las tierras de labranza del Medio Oeste,

 llevando miles de niños abandonados cuyos destinos 

quedarían determinados por la fortuna o el azar.


 ¿Serían adoptados por una familia amable y afectuosa,

 o se enfrentarían a una adolescencia 

de trabajo duro y servidumbre?



La inmigrante irlandesa Vivian Daly fue uno de esos niños, 

enviada por ferrocarril desde Nueva York hacia un futuro 

incierto. Muchas décadas más tarde, Vivian es una anciana 

que lleva una vida tranquila y apacible en la costa de Maine, y los acontecimientos de su 

infancia se han convertido en un recuerdo vago. 

Sin embargo, en arcones de su desván

 se ocultan vestigios de un pasado turbulento.


Molly ayer, una joven de diecisiete años, 

sabe que cumplir con un servicio a la comunidad 

ayudando a una anciana viuda a ordenar sus trastos 

es lo único que puede salvarla de 

terminar en un centro de menores.

 Pero a medida que Molly ayuda a Vivian

 a revisar sus recuerdos y posesiones, 

descubre que ambas tienen mucho en común.



 Molly, una india Penobscot que ha pasado su adolescencia

 entrando y saliendo de casas de acogida, 

también ha sido educada por desconocidos y tiene preguntas sobre su pasado de 

las que aún no ha obtenido respuesta.




EL TREN DE LOS HUÉRFANOS es una novela sobresaliente que,

 gracias a las recomendaciones de los libreros,

 se convirtió en best seller en Estados Unidos

 y todavía se mantiene entre los libros más vendidos.

 Ha sido traducida al alemán, el italiano, el portugués y el polaco.



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Llorar de alegría






¿Por qué hay muchas personas
que lloran para expresar alegría?

Los autores de un estudio, realizado en la Universidad de Yale,
aseguran que se trata
de una respuesta del cuerpo
para recuperar rápidamente el equilibrio,
luego de una emoción intensa.

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