El Libro de los Recuerdos




El Libro de los Recuerdos es una autobiografía de la autora.

A través de sus páginas revive su infancia, la casa de los abuelos, los padres y su vocación por la escritura.

Es un diario de alegrías y de cristales rotos, cuando el amor y el desamor dibujan tenues pinceladas frente a la edad de los espejos: los que muestran el verdadero rostro.


La autora, hija única, nos acerca la luz del escritor solitario frente a la página en blanco: su refugio.

Una vida mágica para los demás, iluminada, fecunda, abierta al sol... pero desolada por un destino inexorable.


"Todos debemos ser valientes frente a las batallas"


El Libro de los Recuerdos, de Luján Fraix
En este enlace


Convocatoria: Premio Literario de Amazon 2019

Tertulias de la abuela: François




La tertulia la voy a compartir
 con alguien que no he conocido,
pero que me ha llegado muy profundamente
su historia: mi bisabuelo François.

(la tacita europea en mi escritorio)

Él llegó a Argentina 
desde  Francia en el año 1880 aproximadamente;
dejó a toda su familia en el viejo continente.

(junto a la tacida su pipa)

El destino hizo que abandonara su país como muchos inmigrantes
en busca de un porvenir y que llegara
a las tierras de mi bisabuela Melanie,
quien había arribado desde Suiza junto con sus padres
y sus ocho hermanos cuando era pequeña.


Melanie era viuda, con seis hijos;
tenía muchas hectáreas de campo que había pagado
con su trabajo arduo y su temple
de mujer de carácter.


Mi bisabuelo no tenía nada,
era solamente un inmigrante que no conocía
el idioma...


mi bisabuela le dio trabajo en su establecimiento,
en aquella casa de campo
rodeada de plantas de frutas, malvones y mascotas.


Era una casa con historia...


Mi bisabuelo se transformó en un guerrero gaucho
y aprendió las tareas rurales.


Dicen que se enfrentó a los indios
y que más de una vez mostró su trabuco naranjero
ante la hostilidad de aquellos hombres.


Ellos se enamoraron y se casaron;


tuvieron tres hijos:
Francisca, José y Eduardo (mi abuelo).


Vivieron felices en aquellas tierras benditas
que amaban con pasión,


abrazando el aire fronterizo,
tomando mates bajo la higuera,
soñando con un porvenir mejor para sus hijos...



Sin embargo,
la muerte sorprendió a mi bisabuelo
una tarde cualquiera;
todavía no había cumplido sus sesenta años.
Mi bisabuela
tuvo que salir adelante sola nuevamente,
sabía como hacerlo
porque fue un ejemplo de mujer
para muchas generaciones,
sus descendientes.

Hoy les rindo este homenaje
aunque siempre estarán vivos
en mi recuerdo.


Yo soy François Fraix.
Amo a Francia,
de allí vengo...
congelando las horas,
buscando entre el confín brumoso
el manso fuego del amor.

De allí vengo...
pero volveré a recorrer
tus ojos presentes,
tus resplandores vagos...
porque mi vida
está dormida en tus calles.

Luján Fraix


En este libro cuento su emotiva historia
de desarraigo y de amor.

Tertulias de la abuela: secretos




 John Waterhouse

Comparto la tertulia con
un gran pintor a quien admiro mucho,
con ustedes, mis amigos,
y con el amor.


Con la taza de porcelana china,


entre sus matices intensos.
Recordando aquellos años
cuando el reloj se había detenido
y las horas eran esferas en el cosmos
llevándose mi risa...


Yo idealizaba el amor
y escribía...
Aquel ser tan distante...


que veía todas las semanas pasar,
era un príncipe inalcanzable:
serio, auténtico, personal...


Él, a la distancia,
me saludaba
y las luces se dispersaban
en la tarde poblada de voces...


Y yo escribía...
Aquellos eran capítulos eternos
entre miradas de un día
y esperas...


cuando los minutos eran horas,
espejos en la niebla,
suspiros...


y soñaba tanto, tanto!!!
  Me dejaba llevar por los silencios...,


por el romanticismo
de quien siente acordes de campanas
sobre el fondo gris de las plegarias.


Ese amor era mi secreto,
la vigilia y la esperanza,
días cansados por los vientos...


una sombra que se elevaba más allá de las estrellas...
Y yo
esperaba, esperaba...




NUESTRO SECRETO

Aquel día, 
aquel día poseído de tristezas, de murmullos y de aromas,
aquel día
bajo ese cielo claro sin limosnas ni pecados,
a mi lado
una ilusión diferente, cincelada y blanca
llena de secretos y distancias;
tan profunda como el fondo del océano,
tan lejana como el origen de la vida...
caminaba;
y la luna entera
cual sílfide aquietaba su arrullo almibarado en el vértice del llanto;
y tu mirada
quieta, remota,
y mi figura
entre el olvido y el recuerdo,
sobre la grada de ese tiempo cruel
agigantada por tus pasos,
era una sombra imperturbable;
adagio mudo que dibujaba esquelas
pobladas de palabras limpias y bellas.
Tu mirada ideal,
tu mirada sola y perfecta.

Aquel día,
posesiva, mi alma
observaba la ausencia desdoblada por los ensueños de las voces,
separada de mí misma por una cadena absurda de desvelos,
por el infinito sortilegio
de alguna sonriente ironía,
ciega, sola,
por el camino andaba...
Y se oía un estrepitoso sonido de palabras,
en el gris oro del otoño
y en el frívolo tintineo de los diálogos.
Sentí alegría. Era la alegría de una dicha pequeña
borrada, de repente, con el parpadeo fugaz
como arrastrados segundos
por las arenas del desierto;
era la alegría sufrida, era la dicha castigada,
era la alegría que rogaba.
Y tus ojos
adivinando los anhelos más deseados
me miraban
por los rincones yertos de los sabios pensamientos;
y mi alma con tu alma
dibujaban sutiles arabescos
en la noche que asomaba sus pícaros motivos
esa noche llena de murmullos, de miedos y de lágrimas...

Tu mirada se marchó,
tu mirada se esfumó en el oleaje excitado,
y dejó sus ojos en el vuelo de mi eterna soledad;
¡Oh las palabras que en el infinito azul se abrazan a los sueños!,
¡Oh las palabras que quizá nunca se llegarán a pronunciar!.

Luján 1994



Tertulias de la abuela: día del animal





Hoy amaneció lluvioso...




                                                          Sentí nostalgia por aquello  que se fue, por todo lo vivido y disfrutado... por la lejanía de tus ojos enamorados. 

Necesito llegar... pensé...

¿Dónde?
¿Quién te enseñó el camino de los poetas cuando dormías, pequeña, en el ocaso de los alfabetos?

LA VIDA.


                                   







Detrás de las sombras el columpio
parecía soñar historias 
con sus secretos de primavera
en un atardecer frío
entre crochet y ronroneos.

La escuché a ella...


Tomé el té pensando en los encuentros y en la 
ternura cuando algún ángel venía a dormir
entre los almohadones de lino mientras su mirada
azul se quedaba a vivir en mi corazón.


Hoy es el día del animal
Felicidades pequeña Suri!


En este día de lluvia tomamos también un mate como todos los argentinos y dejamos los velos grises para llenar de alegría una charla porque sabemos que hoy puede ser el comienzo, el renacimiento... la hora de dejar de buscar para quedarnos, de sanar heridas luchando, de caernos para crecer y mil veces levantarnos...


Siempre a nuestro lado,
las queridas mascotas.


La magnolia



Bárbara Mock



Desde mi cuarto sentía el perfume...
Solía jugar sentada
en el enorme tronco.
Las palomas parecían escuchar
mis monólogos y susurraban
desde el tejado de la antigua casa vecina.

Un día,
encontré un gatito negro durmiendo
en el lecho de aquel árbol
centenario.
Fue mi gran amigo...
Cuando murió lo sepulté
en el mismo lugar donde lo había hallado,
al pie de la magnolia.

Al tiempo,
creció en ese mismo sitio
una hermosa flor.


Luján Fraix

Sophie Anderson



Tertulias de la abuela: los libros del abuelo




Hola queridos amigos!!!
Ya falta poco para el otoño
en el hemisferio sur...


En esta tarde fresca les traigo
los libros de mi abuelo.


Quería presentarles mi taza china
y los textos de mi abuelo 
que estuve adornando con cintas y encajes,
perlas y botones...


para que me llegue su magia,
el recuerdo y el amor
de quienes los tuvieron entre sus manos.


Ya se los mostraré bien en otra entrada.
Uno es una pequeña Biblia,
un libro de aventuras...


otro de oraciones
y el último es de gramática castellana
del año 1880 aproximadamente.


Con todos estos recuerdos
me quedo al amparo del tiempo
regando mis plantas
junto al escritorio


con las últimas flores del jardín
y la maravillosa sensación
de saber que existo
en cada historia,
en cada retazo de aliento...
en la mano
que cincela mi sombra.


Hoy la luz se hizo piel dorada
en el entorno de mi alma
y el otoño
se quedó dormido bajo la pluma
de un verso
sin carrusel
y sin abrigo.

Luján Fraix




Tertulias de la abuela: el universo del té




RECUERDOS...
de primavera:
QUERIDA ROSAURA
¿Cuánto dura el amor?
La eternidad.


Las temperaturas agradables hacen que podamos tomar el té
como más nos guste:


En los jardines,
o en la sala...


La ceremonia del té es siempre un motivo de encuentro
aunque a los argentinos nos agrade tomar mates...


Yo he adoptado el té desde que era chica
por mi mamá que siempre lo tomaba a las 5 de la tarde.

Su historia, su vida...
en este enlace


❤❤❤❤❤



El té es la segunda bebida del mundo,
después del agua,
que cuenta con más de 4750 años de historia.


Descubierto en China
ha fascinado a Oriente y ha seducido
a Occidente


y sigue tan vigente que inspira de manera permanente
nuevos desarrollos.
En nuestros días el té se ha posicionado como una bebida gourmet,
que cada día cuenta con más adeptos,
quienes encuentran alternativas para todos los paladares,


desde las nuevas tendencias con creativos blends
hasta los clásicos tradicionales. 
Y ofrece además interesantes posibilidades a los consumidores,
que lo eligen como una bebida saludable 
que se puede adaptar a diferentes momentos del día,
tanto acompañado con dulces como salados.


Podemos tomarlo solos o acompañados
pero siempre es motivo de amistad y de placer,
un ritual enriquecido con su cultura
e historia sin dejar de lado su belleza estética
en su vajilla artesanal, antigua y de colección
que le da este toque romántico y vigente.


La tarde asoma
su acostumbrado sopor de mediodía.
El tiempo
tiene su patio de sombras
en la ancianidad de los muros.
Hay vuelos
en el viento campesino
y cenizas debajo de la higuera.


¿Cuánto dura el amor?.

La eternidad.

L. Fraix



Pinturas de Greg Harris

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