martes, 26 de febrero de 2013

Heidi


Ilustraciones de Jessie Wilcox Smith



Novela infantil de la escritora suiza Johanna Spyri (1827-1901), publicada en 1881.

Heidi, una pequeña huérfana, lleva una vida idílica en los Alpes suizos, con su abuelo, hasta que es raptada y llevada a la ciudad para que sea compañera de una niña lisiada y rica, Clara Sesemann.

Los modales campesinos de Heidi crean confusión en la casa de los Sesemann. 

Finalmente, le permiten regresar a las montañas; Clara va con ella y aprende a caminar.

Heidi se ha traducido a muchos idiomas, se ha filmado tres veces y se convirtió en una serie de dibujos animados para televisión, de gran éxito.

Se escribieron dos continuaciones de la historia durante el decenio de 1950.


jueves, 7 de febrero de 2013

Fábula




La hormiga pasó el verano trabajando y la cigarra cantando. Al llegar el invierno-tal como ocurría todos los años-, la cigarra que no tenía qué comer fue a ver a la hormiga.

La hormiga, que era orgullosa, siempre le había cerrado las puertas de su casita en las narices. Pero esta vez sintió pena y le abrió:

-Pasa-le dijo. A ti te hace falta mi comida y yo... ¡yo necesito que me enseñes a cantar...!

Y.B

martes, 15 de enero de 2013

Canto de sirenas



La vida se detiene en mi ventana
como un carruaje encantado,
hechizada de océano y de luna,
entre cielo y tierra suspendida.
El mar desdibuja constelaciones
y la ciudad ávida de luces,
como feria brilla,
la mirada camina por el cielo,
el alma en desvelo y un ansia infinita.

Hay una suave aura marina
y el viento se ha quedado dormido;
sobre la arena deja el mar vestido de espuma:
caracoles y fina bruma.
En las noches se oyen las sirenas,
surgen ecos y cantos cargados de tiempo,
plenitud de presencias y de nombres,
memoria de palabras nunca dichas.

Isabel Mignaguy

jueves, 20 de diciembre de 2012

¿Quiénes fueron los hermanos Grimm?



Se cumplen 200 años
de la publicación de los cuentos de hadas
de los hermanos Grimm,
el 20 de diciembre de 1812.

"Hansel y Gretel"

Los hermanos Grimm, Jacob y Wilhem, son generalmente conocidos por sus cuentos infantiles, nacidos de la recopilación de viejas leyendas, entre ellos "La bella durmiente" y "Blancanieves".

No fueron ellos los primeros recopiladores puesto que en Venecia Giovanni Straparola había realizado un trabajo similar que, a su vez, cien años más tarde, recreará Charles Perrault con los nombres   de "El gato con botas" y "Pulgarcito".


"Caperucita Roja"


En el siglo XIX retoman esta tendencia los hermanos Grimm y el dinamarqués Christian Andersen.

Si rastreamos un poco la infancia de los hermanos Grimm vemos que fue la madre la que tuvo que ocuparse de la crianza de los niños dada la temprana muerte de su esposo. Jacob, el mayor, nació el 4 de enero de 1785 mientras que su hermano Wilhem nació un año después , el 24 de febrero de 1786, es decir que se los ubica, por su nacimiento, a fines del siglo XVIII

"La Cenicienta"


Los niños completaron sus primeros estudios y luego también los estudios de jurisprudencia en la Universidad de Marburgo.

Fueron nombrados profesores de la Universidad de Gotinga, uno de los más grandes centros terciarios de Alemania; pero más tarde integraron "Los siete de Gotinga", uno de los grupos docentes universitarios que publicaron textos en 1833 prohibidos por la constitución vigente hasta entonces en el reino de Westfalia.

"La bella durmiente"


Los tres fueron echados de inmediato y algunos de ellos, entre los que se hallaba Jacob, expulsados del país. Recién cuatro años después, los dos hermanos consiguieron un puesto en la universidad de Berlín, en donde publicaron una serie de libros y manuscritos sobre el idioma y la literatura alemana antigua.

"Blancanieves"


Sin duda, 
fueron grandes creadores que llenaron de magia
nuestra infancia.

Que tengan preciosos días 
próximos a la Navidad!!!

Besos


domingo, 18 de noviembre de 2012

Antonio Capel







Mis amores de toda la vida.

***

"Es difícil ganar el afecto de un gato;
será tu amigo si siente
que eres digno de su amistad,
pero no tu esclavo".

Teófilo Gautier

sábado, 17 de noviembre de 2012

Para que crecieran los helechos


Obras de Frederick Morgan




Mi abuela
sembraba grietas en el balcón antiguo

y fue por ese balcón
que yo entraría a la selva de sus relatos,

entonces era la niña de marfil
que sostenía en las manos un elefante de oro.

¿Qué clase de triángulo
se dibujaba en el verano de las noches
entre mi abuela,
los preludios de Bach
y yo?

¿En que abismo se apoyaban sus vértices
cuando los bordes elásticos
nos hacían saltar más allá del asombro?.

Silvia López