sábado, 6 de junio de 2020

Personajes de novela: Manuela



Maestra del autoengaño, Manuela vivió siempre a la sombra de los demás porque le resultaba fácil y cómodo. Su carácter esquivo y sus rasgos pueriles la transformaban en una discípula de sus propios miedos.

Era una mujer de estatura mediana, cabellos castaños con rulos estáticos y ojos color del cielo. Se vestía como al descuido, con trajes regalados y pobres que no correspondían a su edad. Era sumisa y agradable, demasiado dadivosa y consagrada a los rezos como resultado de su estructurada educación religiosa. Ella creía que permanecía, por su propia voluntad, ajena a las miserias de los humanos.

En las tardes de invierno, tejía ponchos de oveja o de llama…; en su rostro se pintaban el candor y la suavidad, la sonrisa pura y confiada, la sabiduría de la resignación…
Quería refugiarse en su mundo de sentencias y de revelaciones porque su miedo iba en aumento y convocaba a sus fantasmas interiores que aleteaban como aves espectadoras de un probable exterminio. Esos temores le impedían crecer a pesar de haber “dado a luz” a dos hijas.

Manuela, la niña, en un tablón de andamio estaba por caer frente al tiempo y su crueldad, pisoteada por la injusticia, por el espanto y la impotencia.
El sexo, la separación, la infancia, un epígrafe, el cielo, su historia… eran símbolos que su mente guardaba para las pesadillas, cuando despertaba a los gritos en medio de las noches de lluvia, mientras la gata Máxima lloraba a sus pies.
Manuela, herrumbrada, cobarde…, quería ser cruel porque se consideraba desigual ante la maldad de ese destino, pero no era valiente como Dios se lo pedía en los sueños fragmentados. Su voz era dulce y recogida, sus gestos llanos…; existía la nobleza del dolor en la santidad de una mujer que no había manchado su espíritu con los pecados terrenales.


RETRATOS LITERARIOS

jueves, 4 de junio de 2020

CONABIP



CONABIP
Comisión Nacional de Bibliotecas Populares

EL SILENCIOSO GRITO DE MANUELA (Novelas existenciales, novelas argentinas)

Ministerio de Cultura Argentina

lunes, 1 de junio de 2020

Manuela y sus miedos



En el espacio de la duda, Manuela sentía la afirmación de lo seguro. Existir frente a esa continuidad de los espejos vivos, le permitía seguir siendo niña a pesar de las arrugas. Era el tiempo desconcertante que ya no podía sostenerla, pero ella daba batalla.
-El delirio es como salirse del surco-decía-, pero es el miedo que desordena la conciencia, levanta rejas y se convierte en jaula.
La pócima estaba dentro del cuerpo, era su temido grito: arrodillado y silente, memorioso...


En la soledad que guarda tempestades, la esperanza ya no basta y el encierro enmudece en tus ojos tristes.


📚📚
EL SILENCIOSO GRITO DE MANUELA.


domingo, 31 de mayo de 2020

El silencioso grito de Manuela: personajes





MANUELA:
Una mujer que no pudo crecer a pesar de haberse casado y de haber formado una familia. Presa de los miedos, su obsesión eran sus hijas a quienes acosaba con sus delirios. Una era servil, la otra rebelde.

JULIAN COSTA RÍO:
(Esposo de Manuela)
Un hombre excéntrico a quien solamente le importaban los negocios y el dinero, hasta que el destino le mostró su verdadero perfil de la vida.

ROCÍO COSTA RÍO:
La primera hija del matrimonio que falleció muy pequeña y que dejó, con su partida, un mensaje para las generaciones futuras.

LETIZIA COSTA RÍO:
Mujer sumisa, hija de ambos, obedecía a ciegas a Manuela con una devoción perfecta y eso le provocaba todo tipo de enfermedades psicosomáticas. 

ENCARNACIÓN COSTA RÍO:
Rebelde, atractiva, audaz... No aceptaba las reglas impuestas porque ella tenía las propias.
Independiente, algo soberbia, trataba de no escuchar los reclamos de su madre a quien consideraba una persona enferma e incapaz.

JOSÉ RODRÍGUEZ:
(Primer esposo de Letizia).
Un hombre de campo, demasiado sencillo, indiferente al matrimonio, solitario y fiel a sus costumbres rurales. Cuando se dio cuenta de los verdaderos valores de la vida no le quedó tiempo...

DOLORES Y LAURA RODRÍGUEZ:
(Hijas de Letizia y de José)
Niñas depresivas, sin ambiciones, educadas en el silencio y frente a los temores.

LUCÍA RODRÍGUEZ:
(La hija más pequeña de Letizia y de José)
Nació con una enfermedad incurable y falleció a los 15 años. Dócil, inteligente, adulta...



ALEJANDRO ROCA:
(Esposo de Encarnación)
Una persona que amaba demasiado, que vivía pendiente de los caprichos y de las  necesidades de Encarnación a quien veneraba.

DAMIÁN ROCA:
(El hijo de ambos)
Un niño débil que, tras la muerte de su madre, sufrió anorexia nerviosa y no pudo adaptarse a la sociedad. Su familia durante años jamás le mostró el retrato de su madre. No la conocía porque era muy pequeño cuando ella falleció.


MANOLO FUENTES:
(Segundo esposo de Letizia)
Se casó con él luego de la muerte de José Rodríguez. Un hombre que no aceptaba su sexualidad y que se unió con Letizia por su dinero. Al fin, todo salió a la luz y tuvo que enfrentar las demandas de Manuela que no entendía ciertas cosas por ser demasiado creyente y religiosa. Más tarde, él sería su protector y su amigo.

ANTONIO FUENTES:
(Hijo de Letizia y de Manolo)
Un niño alegre, demasiado travieso, ajeno a todo.

SOCORRO VALLE:
(Dueña de la pensión Los Girasoles)
Una mujer de carácter que hacía valer sus derechos. Por momentos pusilánime, por otros extremadamente cruel. No soportaba a Letizia y su locura.


-----------------------------EL SILENCIO A VECES ES UN GRITO O UNA ORACIÓN.
                                                                                            



sábado, 30 de mayo de 2020

El silencioso grito de Manuela

 



BARBASTRO, ESPAÑA-1960-

Manuela, la protagonista, una mujer que no pudo crecer a pesar de haber formado una familia.

¿Por qué será que las verdades más elementales resultan las más difíciles de comprender?

¿El exceso de razón debilita...?
Ella tenía la sensación de que su cuerpo era completamente vacío y que de él emanaba un aire helado como el que sale de las grutas.
Los miedos la declaraban incapaz de entendimiento y voluntad.
Por ese camino llevó a sus hijas.

¿La capacidad de dar vida te transforma en omnipotente?
El amor adulto es sereno y acompaña a cambiar las cosas equivocadas por las justas.

Manuela acumulaba cenizas y guardaba todos sus miedos para después cuando la conciencia la viera deshojando sus furias.
Las hijas se fueron en busca del amor con la orfandad dibujando brújulas y barriletes: solas, olvidadas... prófugas.