martes, 19 de julio de 2022

“Definitiva como un mármol entristecerá tu ausencia otras tardes.” Jorge L. Borges

 


Aquella ausencia de carruajes, de risas infantiles, de copos de nieve y querubines, del rey y sus borlas doradas, de los escribientes y las gitanas… la dejó inerme, contra una pared de formas inquietantes pero sin voces.
El mutismo lleno de memoria le recordaba la soledad y la quietud era una mortaja de condenado. Nunca creyó que iba a tener que vivir sin ellos.
In Pace.

Tu ausencia me rodea como la cuerda a la garganta, el mar al que se hunde. "Fervor de Buenos Aires" (1923), Jorge Luis Borges

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---------------Pasión por la Historia: Inglaterra en el reinado de EnriqueVIII, Ana Bolena, Isabel I, Catalina de Aragón, Juana Seymour, Ana de Cléves, Catalina Howard y Catalina Parr---- Antonia Fraser.

lunes, 18 de julio de 2022

La nodriza esclava (cap 2. Los fantasmas de la Torre de Londres. 2da parte)

 




A la reina Catalina no le importaban las indiscreciones de Isabel porque la divertía mientras cosía las camisas de su marido. Los cantos españoles y los relatos bíblicos eran sus preferidos. Ella quería tener un hijo varón para llenar el vacío espiritual y dejar un descendiente y futuro rey. Enrique estaba obsesionado con el tema y podía transformarse, de un momento para el otro, en un ser cínico y despreciable. Era muy mujeriego. Él trazaba un plan y se debatía luego en mil proyectos pero era arquitecto de sus propias decisiones. Fuerte y seguro de sí mismo, cada día diseñaba un pacto febril y desesperado; cumplía con los compromisos de ese trato y nada lo hacía sentir condenado o arrepentido.

“Mi propio aplauso es el que tiene valor para mí.”
                                                     Cicerón

Así vivía Enrique VllI.
-Siempre os diré que existe una raza de Dioses; más no creo que cuiden lo que hacen los hombres, pues si lo hiciesen a los buenos les iría bien y a los malos mal… lo que no sucede-decía el rey.
Isabel no podía comprender cómo no podía querer a Catalina que era una gran mujer. Enrique la respetaba por venir de alta cuna, la amaba a su manera, pero debía tener un hijo por el bien de todos.
-¿ Queréis que os cuente la historia de Jesucristo?
-No, hija, muchas veces has hablado de él.
-Jesucristo nació en Belén cerca de Jerusalén, capital de Palestina, en el año 753 durante el reinado del emperador Augusto. Las  primeras épocas de su vida las pasó refugiado en Egipto junto con sus padres. Luego, volvió a Judea y se estableció en Nazaret. Dedicó su tiempo a la oración y a su oficio de carpintero.

Biblia antigua

-Deteneos…
-Al cumplir treinta años, Jesús cerró su taller y comenzó a enseñar; decía que él era el Cristo o el Mesías a quien esperaba toda la humanidad. Era el hijo de Dios enviado por su padre para salvar a los judíos y al mundo entero.
-Entonces, pedidle que os envíe un niño-dijo Catalina.
-Por supuesto, mi reina.
En ese momento, entró Auguste Deux con unos mensajes para Enrique Vlll que colocó sobre una mesita donde estaba depositada una cruz, propiedad de Catalina y obsequio del Papa Clemente Vll a sus padres.
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De---La nodriza esclava
Enrique VIII y sus seis esposas.
Las ejecuciones por presunto adulterio.
La Iglesia


domingo, 17 de julio de 2022

La nodriza esclava (Cap 2. Los fantasmas de la Torre de Londres. 1era parte)

 

Torre de Londres

En Inglaterra, el humanismo penetró en épocas de los Tudor y mientras el rey  Enrique Vll  se preocupaba por los problemas teológicos, los súbditos se interesaban en los aspectos más prácticos del movimiento; buscaban la libertad individual y la solución para las injusticias sociales.

El humanista más destacado fue  Tomás Moro  que llegó a ser señor Canciller del reino; aunque era católico moderado no aceptó la reforma religiosa implantada por  Enrique VIII  por lo que fue ajusticiado.
Los estudiosos se apasionaban por el conocimiento de la lengua y las letras grecolatinas. Los maestros más relevantes fueron  Petrarca, Boccacio y Dante Alighieri  con su obra máxima  “La divina comedia” . El autor la tituló solamente  “Comedia ” pero sus admiradores la calificaron de “ Divina ” porque reflejaba una gran erudición y un excelente estilo.

Isabel, en su pequeña aldea de campesinos, se encontró sola y estaba llorando porque un hueco le perforaba la carne. Sentía que el tiempo era como un pájaro en vuelo y que se iba para no regresar jamás. La soledad la asfixiaba mucho; tomó entre sus manos un relicario que su madre le había regalado y lo besó intensamente. La vida no le daba placer. Hubiera morir pudo sin darse cuenta; no dejaba a nadie porque no tenía hijos y su esposo era un ser egocéntrico que luchaba por una felicidad tan irreal como su sueño de guerrero. Si ella no hubiera existido para él hubiera sido lo mismo.

Isabel quería ser poderosa, amada y admirada pero también perversa. ¿Por qué no? Lo sería sólo con aquellos que la humillaban y la obligaban a construir una armadura frente a su cuerpo desposeído.
Podría haber llevado una vida de libertinaje asistida por alguna consejera espiritual o por un grupo de doncellas; consultar con una bruja en un torreón negro, de ésas que en sus épocas tenían búhos que leían trazos en un papel o gatos con tres ojos, pero temía ser encarcelada en las cuatro paredes de  la Torre , acusada por curas y predicadores desde el otro lado de la puerta.

Isabel con su alma compleja y difícil fue siempre una niña insatisfecha; emprendía un trabajo y luego lo abandonaba porque se aburría de la rutina. Extremadamente sensible y espiritual, amaba el arte y estudiaba, sólo Dios sabía con qué libros, la evolución de las corrientes desde el “ Cantar del Mío Cid” en el siglo Xll hasta la poesía del “Mester de Juglaría” que venía de Castilla.

Juglares

Los juglares eran hombres o mujeres que vivían de su trabajo; actuaban en plazas públicas o en mesones, en los palacios de los reyes, nobles y prelados para divertir al público. El artista era poeta, recitador, prestidigitador, titiritero, bailarín ya veces mendigo. Los había también clérigos y vagabundos.
Isabel era uno de ellos porque recitaba “Cantares de Gesta” en el palacio cuando se organizaban los torneos y las veladas de disfraces.

De-----La NODRIZA esclava
-----------------------------Enrique VIII, Ana Bolena, Catalina de Aragón, las ejecuciones por presunto adulterio, Isabel I, La muerte negra en la Edad Media, Catalina Parr, Dinastía Tudor.

sábado, 16 de julio de 2022

La nodriza esclava (Cap 1. Juana de Arco. 4ta parte)

 


 Hampton Court-palacio del rey Enrique VIII

Isabel Law atendía a la reina junto con la enorme corte de damas en su cámara privada. Catalina era muy religiosa y esa fe le daba la fortaleza necesaria para enfrentar la adversidad sin quebrantarse. Una mujer sumamente culta no podía doblegarse ante el infortunio; sus maestros se lo habían enseñado: Séneca, San Jerónimo, Agustín… Ella estaba sometida al marido de por vida con piedad y devoción. El sufrimiento de madre que había perdido a sus cuatro hijos la debilitaba pero se encontraba absolutamente segura de que su deber era procrear un nuevo heredero hasta perder toda su energía y ese niño debía ser varón.
En 1511, había nacido Enrique pero alcanzó a vivir cincuenta y dos días. En esa época la mortalidad infantil era enorme y no suponía una tragedia para las reinas que estaban al servicio de un país.

Isabel Law veía vacía el alma de la soberana en un mundo irrepetible donde cada uno debía ser feliz. La joven pensaba en la muerte que rodeaba la periferia de los palacios, en las alcobas, en las calles, sobre la Torre de Londres…; desde niños hasta ancianos marqueses, desde eruditos hasta ignorantes. Todo resultaba ser muy oscuro para los grandes señores cuando no podían doblegar las leyes.
A la pequeña dama de la corte le gustaba el canto y agradecía a la Virgen santa por la inspiración y el don que le había regalado. Isa le cantaba a la reina y también a Enrique Vlll en las mascaradas que se realizaban en la corte donde participaban amigos y jóvenes de buena familia ataviados con terciopelos coral y sombreros de diversos formatos.
La voz de Isabel se elevaba a las alturas y sus ojos quedaban fijos en la reina que reía en medio de tanta frivolidad. ¿Será feliz?. Esa mirada recorría su cabello dorado y la piel blanca, el resto de su vestido y aquellas manos pequeñas. Cuando se hallaban solas le recitaba los versos de Tristán e Isolda que conocía de memoria y le leía una novela de caballería “El Amadís de Gaula” que era muy popular en España.


Catalina de Aragón era reservada y no confesaba sus miedos a los servidores pero Isabel notaba que no estaba contenta con su destino; tal vez, las sombras amenazadoras y desleales arrastraban las dudas de todos con el fin de ejecutar los más increíbles negocios. La reina temblaba y reaccionaba rápidamente ante los movimientos bruscos o los gritos; aquella muñeca de cera llevaba una vida casi estéril.
Isabel sentía lo mismo porque algo le faltaba; tal vez, el artificio del lujo, quizá un amor incondicional o la aventura.
La sala de Catalina era de techo alto muy alto; los muros recubiertos de oro y plata representaban pájaros, ángeles y caballos. Más arriba, todo era bermejo y azul y se encontraba tan bien barnizado que resplandecía igual que un cristal.

En alguna pared, quizá, los ojos vivientes de “La Gioconda” miraban las travesuras de la adolescente que no entendía la magnitud del valor de las obras pictóricas.
-Dicen que era la esposa del florentino Francisco del Giocondo-comentaba incrédula Isabel.
Catalina, en cambio, conocía las técnicas y lo nuevo que llegaba de España o de Roma. Sabía que Miguel Ángel había pintado la Capilla Sextina del Vaticano.
Ella, a veces, se sentía presa de ese hombre pero le obedecía ciegamente porque así debía ser; Catalina una discípula más, encadenada, amada y perseguida, humillada por los amoríos del rey.


Isabel Law copiaba los gestos de la soberana romántica y tierna porque la admiraba; en su interior y a la distancia experimentaba las mismas sensaciones. Sin embargo, Auguste no se parecía a Enrique Vlll. Su esposo era dócil y de buen carácter, aunque siempre desconfiaba de él por su misterioso silencio y porque descuidaba el hogar con diversiones absurdas. Se desempeñaba como mensajero del rey; Enrique lo había traído de Francia hacía diez años. Por entonces, era un joven guardia del Castillo Condal, Chateaux Comtal, adosado a la muralla galorromana y aislado de la Cité por un foso y una barbacana. San Luis construyó la parte exterior y la terminó Felipe, el atrevido.

Aguste Deux, caballero andante, se parecía al “Cid Campeador” pero no era ni tan valiente ni tan guerrero. Siempre se excusaba, delante de todos, y decía que era un pobre hombre, de humilde origen,  al lado de los señores de Inglaterra. A menudo, recordaba la “guerra de los cien años”; las flechas de los ingleses y los gritos de Felipe Vl:
-¡Matad a toda esa gentuza!
Auguste posesionado por los acontecimientos pasados parecía un insano, igual que su amada esposa con los recuerdos de Juana de Arco y los sacrificios.


“Rey de Inglaterra y vos Duque de Bedfort que os decís regente del reino de Francia, dad razón al rey del cielo. Rendid a la “doncella” que es enviada por Dios, las llaves de todas las buenas ciudades que habéis tomado en Francia… y vosotros compañeros de guerra, gentiles hombres y los otros, que estáis delante de Orleáns, idos a vuestro país… yo soy enviada de Dios para echaros fuera de Francia.”
                                                     Carta de Juana de Arco en Orleáns al Campamento inglés.

------De La Nodriza esclava
L.Fraix

viernes, 15 de julio de 2022

La nodriza esclava. (Cap I. Juana de Arco. 2da parte)

 


Isabel corría por las calles estrechas y enlodadas; Tropezaba con los encajes del vestido, tenía miedo a ese hombre y lo quería… Llegó al castillo y elevó el puente.

Desde una ventana, miraba el bosque de enanos.

Auguste no se atrevía a gritar de furia en la alcoba que le habían dado en el palacio del rey.

La cárcel alzaba sus rejas detrás de la esperanza de una nueva vida y los tabiques villanos se volvieron firmes columnas de acero.

Finalmente, Isabel se casó con Auguste Deux.


Isa, como la llamaban algunos conocidos, había nacido en el año 1500; ya tenía quince años. Vivía en una aldea próxima al extremo de la calle que llevaba al palacio del rey Enrique Vlll hacia lo alto de la villa, un fastuoso edificio rodeado de treinta hectáreas de jardines. En las afueras, se ubicaba una parra de viñedos y arbustos cercana a un canal privado con patos, gansos y cisnes. Sobre otro extremo del edificio predominaban los rosedales y demás plantaciones. La capilla real impactaba por su magnificencia ya que se hallaba revestida en madera con un extraño diseño de azules y dorados.

El camino hacia la residencia, muy frecuentada por caballeros de la corte y damas de sangre real que eran servidores de muchos años atrás, era caliente en verano, oscuro en sus tramos, estaba dominado por altas murallas.

A Isabel le ocasionaban disturbios mentales esos senderos despojados de esplendor; se tornaba pálida y fría como una persona poco normal. A menudo, escapaba cuando su esposo Auguste la iba a buscar a la fortaleza donde descansaban las personas de servicio. Pasaba corriendo frente a los prostíbulos y monasterios, desesperada, con ese andar loco de niña disconforme con su origen. No era hija de condesa, ni de duques, ni de alcaldes; sin embargo, sabía hablar latín perfectamente, conocía de música y de literatura y llevaba una sangre ardiente que la inclinaba hacia un mundo rivalizado y sorpresivo donde la sumisión era la única alternativa de supervivencia.


Isabel le temía a la Inquisición contra los herejes establecidos en el siglo Xlll, cuya misión era conservar la pureza de la fe frente a los moros ya los judíos; recordaba el suplicio de Juana de Arco en Ruán el 30 de mayo de 1431.

Isabel quería huir de ese estado belicoso del que era presa porque odiaba la castidad, la obediencia, la pobreza y el sometimiento ciego de todos y cada uno de aquellos seres de la realeza que se entregaban a los convenios políticos antes de nacer. Ella formó parte de la corte de damas por una inexplicable razón ya que era una humilde aldeana sin ceremonias; Tal vez, una princesa de Gales destruida o una aparición sobrenatural.

Juana de Arco era su Cristo venerado; una pobre campesina que tenía dieciséis años cuando se presentó al Delfín Carlos y le pidió el mando de las tropas para liberar al país de los extranjeros. Cuando lo consiguió se dirigió contra los ingleses, en poco tiempo les hizo levantar el sitio de Orleáns.

Toda Francia se llenó en entusiasmo y el Delfín fue llevado hasta Reims donde se consagraban los monarcas franceses. Juana lo hizo coronar como rey legítimo. Con ello había cumplido la misión.

Poco después, traicionada por la envidia de los príncipes, cayó en manos de los borgoñeses y estos la vendieron a los ingleses quienes la juzgaron como bruja y hereje y en 1431 la condenaron a morir en la hoguera.



“Hemos declarado por justo juicio que tú Juana, vulgarmente llamada “doncella”, ha caído en errores variados y crímenes de cisma, idolatría, invocación de demonios y muchas otras maldades. Puesto que cierto día tú habías renunciado a ellos, hecho juramento en público, voto y promesa de no volver jamás a dichos errores oa alguna herejía… pero tú has caído, ¡Oh dolor! Juzgamos que eres relapsa y herética; estimamos que un miembro podrido, para que no infecte a los demás, debe ser estirpado; nosotros te rechazamos y te abandonamos…

Juana de Arco fue ejecutada. Un verdugo la ató frente a los haces de leña que alimentaban la hoguera. A la derecha, se encontraron dos monjes; uno de ellos llevaba una cruz.

juana de arco
La Inquisición
-----------------Enrique VIII, Ana Bolena, Catalina de Aragón, las ejecuciones por presunto adulterio, Isabel I, La muerte negra en la Edad Media, Catalina Parr, Dinastía Tudor.

jueves, 14 de julio de 2022

Hampton Court-palacio real

 


Mediante el metro desde Waterloo Station,
se accede al tren que conecta directamente 
con Hampton Court,
un palacio real con 500 años de historia,
mezcla de los estilos Tudor y neobarroco en la arquitectura.
El fastuoso edificio rodeado de  30 hectáreas de jardines
fue residencia oficial de Enrique VIII,
Jorge II y Guillermo III

Enrique VIII

En las afueras se ubica una parra de viñedos
de 250 años de antigüedad,
árboles y arbustos próximos a un canal privado
con patos, gansos y cisnes.
Sobre otro margen del edificio predominan
los rosedales y las plantaciones.


Enrique VIII en su juventud fue un músico dotado,
deportista y erudito, el príncipe perfecto del Renacimiento.
Se casó con Catalina de Aragón y tuvo una hija María.

Cuando el Papa se negó a disolver su matrimonio con ella 
porque no podía darle un heredero varón,
rompió los vínculos con Roma
y se autoproclamó cabeza de la nueva Iglesia Anglicana.

 

Enrique ejecutó a su segunda esposa Ana Bolena
por presunto adulterio;
tuvo una hija con ella,
Isabel quien se convertiría luego en la reina Isabel I.

Ana Bolena


La tercera esposa Jane Seymour
murió después de dar a luz al futuro rey Eduardo VI (1537-1553).

***
Su cuarto matrimonio con Ana de Clèves
fue una unión diplomática.
Enrique la despreciaba,
la llamaba  Yegua de Flandes
y pronto se divorció en 1540.



Se casó luego con Catalina Howard
ejecutada dos años después acusada de adulterio.



En sus últimos años,
Enrique felizmente casado con Catalina Parr
inició nuevamente la guerra con Francia 
y con Escocia y gobernó como un tirano.


En su juventud,
Enrique era muy querido;
sin embargo este afecto se convirtió en temor
cuando se volvió obeso y malhumorado,
enfermo de dolorosas úlceras en las piernas.


DESCENDENCIA:

María Tudor
hija de Enrique y Catalina
durante su gobierno fue apodada "La sanguinaria"
por condenar a 300 religiosos disidentes
a morir en la hoguera en las persecuciones Marianas.



Eduardo VI
hijo de Enrique y Jane
falleció a los 15 años.


Isabel I
hija de Ana Bolena
fue reina de Inglaterra y Escocia desde 1559
hasta su muerte.
Nunca se casó y fue llamada también
"La Reina Virgen"


***
En Hampton Court,
durante la Navidad,
varios cocineros con atuendos del siglo XVI y XVII
elaboran chocolate y platos típicos.
Las cocinas,
restauradas para el turismo,
dan una idea aproximada de cómo 600 personas
eran alimentadas dos veces al día
en la residencia.


LA NODRIZA ESCLAVA

basada en la historia de Enrique VIII.
Es una ficción histórico-fantástica.

***
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