martes, 12 de marzo de 2019

Tertulias de la abuela: los libros del abuelo




Hola queridos amigos!!!
Ya falta poco para el otoño
en el hemisferio sur...


En esta tarde fresca les traigo
los libros de mi abuelo.


Quería presentarles mi taza china
y los textos de mi abuelo 
que estuve adornando con cintas y encajes,
perlas y botones...


para que me llegue su magia,
el recuerdo y el amor
de quienes los tuvieron entre sus manos.


Ya se los mostraré bien en otra entrada.
Uno es una pequeña Biblia,
un libro de aventuras...


otro de oraciones
y el último es de gramática castellana
del año 1880 aproximadamente.


Con todos estos recuerdos
me quedo al amparo del tiempo
regando mis plantas
junto al escritorio


con las últimas flores del jardín
y la maravillosa sensación
de saber que existo
en cada historia,
en cada retazo de aliento...
en la mano
que cincela mi sombra.


Hoy la luz se hizo piel dorada
en el entorno de mi alma
y el otoño
se quedó dormido bajo la pluma
de un verso
sin carrusel
y sin abrigo.

Luján Fraix




domingo, 10 de febrero de 2019

Tertulias de la abuela: el universo del té




RECUERDOS...
de primavera:
QUERIDA ROSAURA
¿Cuánto dura el amor?
La eternidad.


Las temperaturas agradables hacen que podamos tomar el té
como más nos guste:


En los jardines,
o en la sala...


La ceremonia del té es siempre un motivo de encuentro
aunque a los argentinos nos agrade tomar mates...


Yo he adoptado el té desde que era chica
por mi mamá que siempre lo tomaba a las 5 de la tarde.

Su historia, su vida...
en este enlace


❤❤❤❤❤



El té es la segunda bebida del mundo,
después del agua,
que cuenta con más de 4750 años de historia.


Descubierto en China
ha fascinado a Oriente y ha seducido
a Occidente


y sigue tan vigente que inspira de manera permanente
nuevos desarrollos.
En nuestros días el té se ha posicionado como una bebida gourmet,
que cada día cuenta con más adeptos,
quienes encuentran alternativas para todos los paladares,


desde las nuevas tendencias con creativos blends
hasta los clásicos tradicionales. 
Y ofrece además interesantes posibilidades a los consumidores,
que lo eligen como una bebida saludable 
que se puede adaptar a diferentes momentos del día,
tanto acompañado con dulces como salados.


Podemos tomarlo solos o acompañados
pero siempre es motivo de amistad y de placer,
un ritual enriquecido con su cultura
e historia sin dejar de lado su belleza estética
en su vajilla artesanal, antigua y de colección
que le da este toque romántico y vigente.


La tarde asoma
su acostumbrado sopor de mediodía.
El tiempo
tiene su patio de sombras
en la ancianidad de los muros.
Hay vuelos
en el viento campesino
y cenizas debajo de la higuera.


¿Cuánto dura el amor?.

La eternidad.

L. Fraix



Pinturas de Greg Harris

martes, 22 de enero de 2019

Tertulias de la abuela: año 1916




 La infancia de mi abuelo Eduardo.

Me inspiré en él porque tengo sus cuadernos de escuela,
del año 1916.


Eduardo era un niño que asistía al colegio
"San José de Artes y Oficios",
un instituto de sacerdotes.

En su propia biblioteca tenía sus libritos religiosos
forrados y ordenados,
estaban tan rígidos en su sitio que resultaba imposible
imaginar que hiciera uso de ellos.


A su madre Melanie le gustaba el orden y la ética
pero al pequeño le interesaba correr por el campo y conducir
las herramientas de labranza,
actividad que realizaba a escondidas de François,
su padre.
Recorría las baldosas rojas del patio de la estancia,
bajo las glicinas,
y compartía sus sueños y travesuras
con el caballo Juancho.


El niño era muy talentoso,
escribía con pluma y tinta de varios colores en letras góticas
y de una manera exageradamente perfecta
para su edad.


Se destacaba en matemáticas y componía muy bien sus relatos
sobre la vida del campo,
sobre los pájaros, las tardes de caza y los mendigos...
Siempre dejaba una moraleja al final.


En el colegio de curas el día comenzaba a las seis de la mañana,
transcurría en estricto orden 
y terminaba con las campanas de las siete;


hora del acto de contrición para santificar el alma
y prepararse para una supuesta vida mejor.

(cuadernos de mi abuelo Eduardo y de su hermano José)

Eduardo no soportaba el claustro, los corredores helados,
el olor a incienso y azucenas,
el susurro de los monjes
y las paredes blancas llenas de cruces...


Observaba el altar con un Cristo de mirada húmeda
y trataba de rezar el rosario pero pronto se perdía en aventuras
donde los recuerdos del campo se mezclaban
con las páginas de la Biblia.
Todo lo asimilaba con rapidez para acabar con el martirio,
aquellos sermones de palabras en latín
lo adormecían y se despertaba reclinado 
sobre los bancos de madera oscura.


Cuando caminaba por la galería se encontraba,
de improviso, con los huérfanos y abandonados que vivían allí
desde pequeños.


Hacían labores domésticas y limpiaban ya que no había mujeres,
algunos tenían la palidez de los religiosos
y ese andar de solterón reprimido.
Sus rostros de cera se confundían en el patio de recreo
y nada resultaba más tedioso que verlos sentados al sol.


Contaban las horas de su monótona existencia.


Eduardo muchas veces trepaba a los árboles y veía la ciudad
con las diligencias, carretas y galeras,
las levitas de los señores y las damas de alta sociedad.
Quería ser libre, estaba cansado.
No creía en los ángeles y vírgenes
ni en las frases virtuosas de Historia Sagrada.
Era rebelde.




ABUELO

Andante caballero de la pampa
y del trigo,
hidalgo del caballo, la espiga
y el sombrero.
Caudillo sembrador,
gaucho jazminero.
Sin pausas, sin descanso,
sin Navidad y sin domingo.
Por capricho, por atavismo,
por sueño o por cansancio,
te quedaste con tu nombre.
Eduardo, abuelo,
Eduardo, paisano
de ásperos caminos.

Luján Fraix






jueves, 15 de noviembre de 2018

Tertulias de la abuela: la taza de té Isabelina




Hoy voy a compartir la tertulia
 con el sentimiento que me despierta...,
lo que significa para mí la taza de té Isabelina.


Ella perteneció a mi abuela Rosa...


Dicen que mi abuela Rosa era una mujer de mucho carácter,
yo no la conocí porque falleció en 1958
mucho antes de que yo naciera.

Vivía en el campo, en una granja.
 Salía con su escopeta entre las penumbras de la noche
cuando escuchaba ruidos
para hacerle  frente a posibles ladrones que se acercaban a la casa.
Era muy valiente.


Pero a pesar de su carácter indomable,
demostraba ser muy femenina y coqueta.
Usaba corsé y a menudo se enojaba con las modistas
cuando los vestidos que encargaba
no le quedaban igual que a las modelos...


Mi madre me regaló la taza de té para jugar cuando era niña,
yo, que en ese tiempo no la valoraba,
la rompí...
¿Qué pasó?.


Nada.
Seguí  con mis jueguitos de té de siempre,
sin reparar en la pérdida.


Hoy en día decidí que tenía que recuperarla y la compré
porque, aunque no es la verdadera,
para mí tiene un gran valor.

La veo a mi abuela Rosa en sus tardecitas en el campo,
entre gatos, malvones y pájaros,
pensando en la vida...
que fue tan corta para ella.


Nunca supe de olvidos,
el recuerdo es una guerra
que no calla.
Mi silencio, la única verdad,
va rastreando las huellas
que rezan obligadas
por el fragor de la tormenta.

Una eternidad de pájaros,
entre las esquinas de los años,
busca raíces deshabitadas
a la luz de un calendario
detenido en la mañana.

Tendría que descorrer la niebla?

Ese hilo que une la historia
de mis pasos...?

No podría nacer ahora
y olvidar
que fui caminando de la mano
de una niña rebelde y tierna,
presagiando derrumbes,
contando estrellas...

Luján Fraix


martes, 11 de septiembre de 2018

Tertulias de la abuela: día del maestro



Hoy en el día del MAESTRO le dedico esta publicación
a quien fuera mi profesor del Conservatorio.


El profesor Rossi siempre decía
que para considerarse un buen escritor
había que estudiar las formas clásicas
aunque después cada uno se dedicara 
a la escritura libre.


Él es un gran escritor,
tiene tres libros publicados
y respeta
rigurosamente las leyes
de la Real Academia.


"El artista es sólo un "medium" que reproduce
con sus creaciones, sentimientos y formas proyectadas


desde un ámbito misterioso y desconocido;
este fenómeno parece darse particularmente en la poesía y en la música".

R.Rossi


En el Conservatorio estudié tres años
y recibí dos plaquetas
que son las que publico hoy:

Una es el primer premio
"Lira de Bronce"
por un cuento
"Doctrina del pensamiento"
y la otra es por una poesía de versificación
clásica.


Con estas palabras del profesor Rossi 
recibí aquel día el premio:


"Este breve poema de Luján Fraix, parece una condensación mística
de los instantes sacros de la Edad Media.
Su lenguaje solemne, opulento, nos vuelve a acercar
a la serenidad clásica de aquellos versos
aristocráticos del Marqués de Santillana
o de Sor Juana Inés de la Cruz.

El estilo de esta poetisa posee la hondura y la melancolía
de una tarde otoñal;
sus estrofas parecen retratar a un espíritu meditativo y apacible.
Luján es una alumna destacada de nuestra Escuela de Arte Poética."

R.Rossi.

Mil gracias querido profesor.




TEMBLOR DE BADAJOS

Deslizan el rosario sus manos de alabastro
con atávico porte de núbil abadesa,
disimula la alforja, la cruz que la embelesa,
el cielo sobre el quino es signo de su rastro.

Enhebra ese coloquio su pálida figura
breviario entre las manos, gozoso sacramento,
la ojiva es el retrato del místico momento...
¿Se entrega a los milagros, esclava y sin fisura?.

El prelado recoge las hostias y redomas
ya sabe que es doncella, conversa ante ese sino,
la patena esmaltada reluce cual platino
y un hálito de lirios invade los aromas.

Luján 2009
Poema premiado.