sábado, 12 de julio de 2014

El Parasol





El cumpleaños de Linda llegaba en la época más calurosa del año, cuando la gente huía del ardiente sol en busca de lugares frescos. Para su cumpleaños, sus padres le regalaron un bonito parasol.

-¿Puedo salir sola de paseo con mi nuevo parasol? —le preguntó a su madre.
—Está bien, pero no tardes y ten mucho cuidado.

Linda caminaba junto a un arrozal en dirección a la selva, cuando vio a un gigantesco gorila que avanzaba entre los árboles balanceándose y con los brazos colgando.

"¡Ay de mí! Sólo puedo esconderme detrás de mi parasol y aguardar a que me atrape", pensó Linda. Así pues, temblando, se arrodilló detrás de su parasol. Pero no sucedía nada, no sucedió nada. Cuando Linda se asomó por detrás de su parasol, todo estaba tranquilo, y no había ningún gorila a la vista.

Siguió caminando y al poco rato vio una siniestra silueta deslizándose entre los arbustos. ¡Era un tigre que avanzaba sigilosamente hacia ella!

"¡Ay de mí! Sólo puedo esconderme detrás de mi parasol y aguardar a que me atrape", pensó.

 Así pues, temblando, se ocultó de rodillas detrás de su parasol. Pero no sucedía nada, no sucedió nada. Cuando se asomó, todo estaba tranquilo, y no había ningún tigre a la vista.

Al poco de iniciar su camino, una sombra oscura le hizo levantar la vista. Una inmensa águila de alas gigantescas se abatía sobre ella.

"¡Ay de mí! Sólo puedo esconderme detrás de mi parasol y aguardar a que me atrape", pensó. Así pues, temblando, se sentó detrás de su parasol y esperó. Pero no sucedía nada, no sucedió nada. Cuando se asomó por detrás de su parasol, todo estaba tranquilo, y no había ningún pajarraco a la vista.

Al regresar a casa, Linda contó a la madre sus aventuras.
—¿Has mirado el exterior de tu parasol? —le preguntó su madre.
Linda abrió su parasol y cuando fue a examinarlo, dio un salto atrás asustada. En el parasol había pintado un refulgente dragón de mirada temible y afiladas garras.
—Ahora comprenderás —dijo la madre—, lo bien que te ha protegido el dragón.

Anónimo

domingo, 6 de julio de 2014

Amor por los animales



Desde niña me enseñaron a amar a los animales.

Qué felicidad!!!

Ellos nos dan tanto amor sin esperar nada,
que lo mínimo que podemos hacer
es abrigarlos.

Gracias a ellos, los que ya partieron,
por haberme querido tanto...

Gracias Suri
por estar tan cerca,
por iluminar mi humilde sendero.

Luján 2014



domingo, 8 de junio de 2014

"El árbol loco"


Obras de Philippe Fernández


Una vez había
un árbol que daba manzanas
que cuando estaba aburrido
tejía bufandas de lana.

Georgina Sit Jar

sábado, 31 de mayo de 2014

Volverán las oscuras golondrinas...





Las golondrinas son aves migratorias, es decir que viajan hacia las zonas más templadas cuando "refresca" en otoño, y en primavera regresan a su punto de partida. Estos viajes periódicos maravillaron a los estudiosos desde tiempos antiguos.

Linneo, científico del siglo XVIII, creía que las golondrinas pasaban el invierno escondidas en el fondo de los lagos congelados. 

Hoy sabemos que no es así, pero ellas no dejan de sorprendernos: nuevos estudios demostraron que estas aves recorren hasta 15.000 kilómetros en sus viajes.

miércoles, 14 de mayo de 2014

miércoles, 7 de mayo de 2014

Quisiera...






Quisiera ser mariposa
que se posa en cada flor,
tan frágil y vistosa
llevando perfumes al sol.

Ser compañera del viento
que acaricia un caracol,
mezclándome con la arena
y refrescar el amor.

Quisiera ser como la lluvia
que golpea en los cristales,
necesaria por momentos
como lágrimas del aire.

Libre como una nube
que se desplaza sin cesar,
en un inmenso cielo
con música celestial.

Pero algo más quisiera
y sé que te agradará,
es que conserves tu alma
tan pura y original,
porque es ahí donde siempre
a mí me gustaría estar.

Bendecidos por la lluvia
y abrigados por el sol,
salpicados de ternura
alimentando el amor.

Mary Acosta